Definición de Plan Brady

A. Dubey, Lic. en Economía (UNAM)
Mar. 2022

El plan Brady fue una estrategia dada a conocer a finales de la década de los ochenta para buscar alternativas de solvencia económica a países con grandes niveles de deudas. Se generó para evitar una crisis mundial y, por supuesto, ante la preocupación de que las naciones emergentes no pudieran afrontar sus niveles de endeudamiento. Asimismo, se orquestó para suplantar el conocido Plan Baker, implementado en 1986 por el secretario del Tesoro en Norteamérica James Baker, el cual se enfocaba en una aportación y repartición de miles de millones de dólares de capital privado para proporcionar movilidad a la economía emergente.

De la estrategia del plan Baker al Brady

En los años ochenta la globalización se encontraba en tendencia, se buscaba insaciablemente una ampliación de mercados, a base de nueva tecnología y cientos de productos innovadores, siendo el mercado latinoamericano el paraíso por excelencia, motivo por el que el plan se enfocaba mucho en este continente. La ayuda monetaria del Plan Baker se traducía en nuevos financiamientos para intentar establecer sus variables económicas.

Además de estos incentivos monetarios, se reprogramaban los adeudos a nuevos plazos, muy en especial por el atraso de pagos por parte de México y Venezuela, el primero suspendió sus pagos definitivamente, arrastrando con ello a otros países y dejando a la nación en un grave problema de capitalización; el refinanciamiento, junto con las amortizaciones fueron las claves para esperar un establecimiento, sin embargo, esto no sucedió. Con un mayor adeudo los países tuvieron altas complejidades de pago, por lo que solo duro tres años este plan, hasta que en 1989, se presentó de nueva cuenta ante el FMI una renovada táctica de estructuración, la cual se conoce como Plan Brady, llamado así por su creador el secretario del tesoro Nicholas F. Brady.

Características del Plan Brady

A comparación del plan Baker, en el Brady se hizo un estudio personalizado a cada situación económica, identificando los problemas para impulsar o asesorar con políticas de toda índole para bajar el endeudamiento y avanzar en dirección al crecimiento, ya que la movilidad del capitalismo así lo solicitaba.

Dentro de los objetivos que tenía este plan destacaba aumentar el ahorro y la inversión interna, lo cual se lograría con la implementación de reformas y políticas constitucionales, como medidas de privatización. En Latinoamérica, los gobiernos tenían el control de diferentes industrias en todos los sectores, como la educación, salud, producción de energías, así como en servicios como la distribución de agua y luz. La idea de este plan era buscar capitales privados tanto internos como externos que se interesaran en estas actividades. Aunque muchos no estuvieron de acuerdo, ciertas naciones lo aceptaron, intentando adaptarse a los alineamientos marcados.

- Apoyo ante la obtención de nuevos créditos por parte del BM y FMI garantizando el pago por medio de bonos (Bonos Brady).

- Reformas fiscales para bajar impuestos a empresas que requieran de apoyos para el crecimiento, además de delimitar una cantidad baja tributaria ante sociedades entre empresas de diferentes sectores.

- Balanzas comerciales determinantes, a lo que, sí o sí, se debía fomentar el crecimiento al exterior, colocando productos nacionales al mercado global.

- Restablecimiento de deuda externa a largos plazos y con una tasa fija, existiendo descuentos conforme se realicen estas cuotas.

- Banca comercial trabajando de la mano con el estado, apoyando con créditos para los nuevos empresarios y tasas de intereses bajas, e impulsar el ahorro con buenos rendimientos.

Herencia en el camino de América Latina

La proyección y entrega crediticia a intereses bajos fue un parteaguas para que el plan Brady fracasara. Muchos bancos llegaron a perder liquidez ante la morosidad causada por desempleo y diversos factores desestabilizadores sociales y políticos. México fue unos de los países que primero se integró a este plan y fue el que tuvo una gran consecuencia crítica en la década de los noventa, donde ciertos bancos se declararon en quiebra, de ahí el surgimiento de un plan conocido como FOBAPROA que se enrolaba a rescatar la quiebra de la banca comercial.

Las deudas que carga América Latina son un lastre añejo que aún son una barrera para su crecimiento. El plan Brady no fue una solución factible, si bien se intentaba que esta zona del mundo tuviera un desarrollo, muchas otras circunstancias lo detuvieron, tales como la pobreza, inseguridad, bajos salarios, desempleo, así como fenómenos que surgen por males como la corrupción y la desigualdad, hasta hoy día siguen saliendo a la luz casos de enriquecimiento ilícito con dinero del erario y evasión fiscal, por lo que cualquier plan se encuentra destinado al fracaso. La solución de todo problema en estos países es recurrir al refinanciamiento y aumentar la deuda. Esta fue la herencia de la iniciativa.