Fenómeno del narcotráfico: el narcoestado, la narcocultura y la narcoeconomía

A. Dubey | 09/2021

El narcotráfico involucra toda la producción de sustancias tóxicas conocidas regularmente como drogas, comprendiendo a toda la producción porque se considera desde la cosecha de las plantas con las que se generan los narcóticos, hasta la distribución para llegar al consumidor final, siendo un negocio redondo del que muchas familias viven. En el proceso de siembra se contratan agricultores que obtienen mejores ingresos a los que perciben sembrando sus semillas, frutas o legumbres tradicionales, un claro ejemplo de ello se da en la sierra del estado de Guerrero en México, donde los campesinos son contratados por la industria con excelentes pagos por usar sus tierras y por su trabajo al cosechar.

En la región de Guerrero se siembra en gran cantidad la amapola con la que se fabrica la heroína, una de las drogas fuertes que se consumen a gran escala en todo el mundo. Cabe destacar que este estado mexicano es el primero en pobreza del país, con municipios que entran inclusive en los conteos de extrema pobreza de los programas de las Naciones Unidas, encontrándose a la par con comunidades africanas.

A partir de muchos análisis, se identifica el narcotráfico con la pobreza de una manera singular: todas las personas involucradas en esta actividad son necesitadas de oportunidades, alimentos, estatus y otras causas consideradas para la obtención de bienestar. En este universo de tráfico encuentran grandes salarios con los que tal vez nunca pensaron tener, un fenómeno digno a considerar. En especial, por ser una práctica ilícita, se llegan a ver las acciones bajo un juego de calidad moral, debido a la violencia que se genera por la competencia y la lucha de los territorios.

La violencia es uno de los problemas por lo que se han tornado inseguros algunos países, en especial los latinoamericanos, donde existen lugar que tienen un posicionamiento exclusivo para esta actividad, donde el clima y la tierra resultan perfectos para la diseminación de todo tipo de plantas. Así mismo, el territorio es estratégico para la venta, ya que se encuentra bastante cerca del mayor consumidor de estas sustancias: Estados Unidos. Por ello, México es un referente en el narcotráfico, su posición con esta nación lo ha marcado como algo fundamental.

El narcoestado

En la década de los ochenta se da un boom en el narcotráfico por el surgimiento de la cocaína, donde Colombia fue uno de los principales protagonistas en la producción de este químico, surgiendo en esta etapa el término de narcoestado, debido a la aparición de un terrorismo sangriento bajo el que las autoridades tuvieron que lidiar décadas, involucrando al ejército. Así, este término también se denominó como tal por la participación corruptible de muchos trabajadores de todos los rangos en el gobierno. La experiencia en Medellín ha tenido influencia para muchas otras zonas latinoamericanas, donde los carteles generan terror a través de sus fuertes campañas de posicionamiento.

La narcocultura

Con la evolución del narcotráfico se han establecido comportamientos políticos, económicos y culturales, en el norte de México surge la narcocultura, influencia directa en toda la población, especialmente en los jóvenes, lo cuales que quieren tener los lujos desmedidos con los que viven los cabecillas de esta industria, esta forma de vida se da a conocer por los mass media, además, viven en carne propia las experiencias porque sucede en su entorno social, siendo su principal objetivo el poder y la riqueza, no solo el narcotráfico ha generado una nueva cultura social en también en otras categorías como la música y el arte.

La macroeconomía

Muchas variables económicas están involucradas en este sector informal, el empleo, la pobreza, el ingreso y por supuesto la inversión, esta última es también determinada por la confianza política y social. Si existe una estabilidad en estos tres sectores los inversionistas extranjeros buscan oportunidades de negocio, por el posible crecimiento que se estima, en cambio, al existir un desequilibrio en algunos de ellos, se pierde la atención, no solo de los extranjeros, sino también de inversionistas a nivel nacional, creando problemas de estabilidad y con ello bajos beneficios para la población, arrastrando desempleo y una tasa de pobreza elevada, por lo que las personas buscan oportunidades de empleo en este universo violento en el que se obtiene riqueza, pero de manera efímera.

El término narcoeconomía surge a partir de que las naciones miden sus riquezas, su patrimonio y sus índices económicos anexando esta práctica. No se debe descartar que existen muchas personas poderosas implicadas por la existencia de ganancias extraordinarias que se dan. El impacto económico en costos que tiene en México es de 30 pesos por habitante, tomando en cuenta que es un país con alrededor de 12.658 millones de habitantes. Las cifras hablas por si solas. Estos costos se reflejan en políticas antinarcóticas, seguridad, campañas y asociaciones para apoyo de víctimas, desapariciones, subsidios, daños en infraestructura pública, presupuesto a cárceles, así como en mejores salarios a soldados y policías, ya que es recurrente que estos migren al lado contrario porque se les ofrecen mejores condiciones.

El narcotráfico no es un fenómeno exclusivo latinoamericano, en todo el mundo se vive una guerra contra este problema, cada día surgen drogas nuevas que permiten una nueva posición en el mercado, convirtiéndose en un fenómeno con el cual deben aprender a vivir las sociedades. Hasta ahora han existido campañas de legalización de algunas sustancias que buscan acabar un poco con el problema, sin embargo, aún no hay políticas que intenten tajar de raíz.

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