El deceso de la Cultura y el Arte

A. Dubey, Lic. en Economía (UNAM)
Nov. 2022

El arte y la economía tienen un vínculo muy especial, tanto a niveles macro como microeconómicos, las empresas suelen invertir en este ámbito por diversas causas; las obras adquiridas tienen un importante valor que se atesora y con el paso del tiempo se llegan a considerar un patrimonio de la compañía, aumentado con ello su valuación ante la competencia, inclusive se obtiene confianza ante inversionistas, gracias a que denotan axiomáticos valores sociales e interés en disciplinas que suavizan la emoción, que aporta inspiración y conciencia a la sociedad, los hace verse, de esta manera, más humanos y preocupados por el entorno.

La segunda causa importante por la que las empresas invierten en arte y cultura es porque el dinero en este sentido está exento de impuestos. Existe un profundo dilema con respecto a esta modalidad, ya que se habla de evasión fiscal al declarar gastos en donaciones, en compra de arte o subsidios para personal y organizaciones enfocadas a estimular la cultura; gastos que muchas veces no son comprobados y definidos; son muchas las empresas que tienen fundaciones o se relacionan de alguna manera con ellas, las cuales no necesariamente se enfocan a la cultura, también a otras actividades altruistas.

En México, se apoya al arte de esta manera, con fondos que el sector privado proporciona en forma de donación, gracias a ello se genera gran parte del acervo moderno en obras de arte y acciones culturales de muchos tipos, el gobierno también tiene un importante participación, este influye con subsidios o becas y promueve con leyes enfocadas a la deducción de impuestos a todo tipo de apoyo directo a estas actividades que buscan la preservación de la identidad de la nación, un ejemplo de ello es la ley 226, la cual permite que los contribuyentes aporten deducciones de hasta el 10 % en el impuesto sobre la renta si es que deciden apoyar monetariamente a las producciones cinematográficas nacionales, no solo como financiamiento a la producción, sino también para utilizar dicha plataforma de forma comercial, donde los productos salen en las películas con fines mercadológicos, que si bien no tienen una gran influencia en la trama, se integran en ella.

Bajas en las donaciones para la cultura

Empero, no todo es positivo, el ambiente económico, social y se ha mostrado que el de la salud afecta de manera directa todo el flujo de apoyos que hay para artistas e instituciones, por la pandemia las donaciones en México para la cultura disminuyeron de manera sustancial con el paso de los años, esto se aprecia con claridad en el reporte de donatarias autorizadas del año 2022 que publica la Secretaria de Hacienda y Crédito Público, en el año 2019 las organizaciones culturales registradas por dicha institución recibieron un total de 2,021 millones 654,948 de pesos, en el 2020 año que azoto el coronavirus, la contribución fue de 1, 155 millones 792,977 pesos, bajando en alrededor del 27% en el 2021 se han registrado 1,484 millones 687,387 pesos una disminución del 5% que seguirá la tendencia para este 2022.

El análisis que se desprende de esto, es la falta de interés por el arte y la cultura, los cuales siempre reciben el peor de los golpes una vez que la economía y las finanzas se desestabilizan; no es nada sano que esto suceda, el arte brinda placer, enriquece la esencia espiritual de las personas permitiendo con ello mejores relaciones sociales, se establecen valores que permiten un crecimiento benéfico, toda esta estética se transforma de manera metafórica en la estructura de naciones sostenibles, donde los integrantes de estas son creativos y emprendedores, entes que generan empleo, inversión y equilibrio en muchas de las variables económicas y políticas; una nación sin cultura e identidad está destinada al apocalipsis.

Políticas fiscales como una solución alternativa

Afortunadamente, siempre se encuentran en la trinchera artistas emergentes y parte de la sociedad que no deja de crear arte, estos siempre arman vínculos con otros interesados para que en conjunto desarrollen la conservación de la cultura y la historia; por lo que, a pesar de que los financiamientos estén en tendencia a la baja, se buscara la forma de seguir laborando, donde estos amantes de la creación inviertan sus ingresos de otras actividades, para desdoblar el alma, expresarse y conmocionar a sus connacionales y al mundo.

El gobierno hasta ahora no se ha mostrado preocupado por esta baja en donaciones, su interés se basa en el mantenimiento de la inflación, esperando que todo lo demás se mantenga mesurado; para estabilizar y evolucionar el sector de la cultura, que brinda millones de empleos y aumenta la inversión, se necesita de la creación de políticas culturales que vayan de la mano con las políticas fiscales con una gestión precisa, incentivando de esta forma a los donantes, esto retroceso y poco interés se da, porque el arte y la cultura siempre ha sido un elemento alejado a los objetivos del gobierno, en especial en países con economías emergentes, los cuales basan sus necesidades en otros rubros como la pobreza y la desigualdad social, lo que no entienden las autoridades es que estos problemas se pueden solucionar con cultura y educación, ya que la causa de estos males ha sido la mala distribución de la riqueza, la ignorancia y la corrupción.

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